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EL CANTAR DE LOS CANTARES

     

INTRODUCCIÓN

 

El cantar de Salomón, como es llamado este libro en la versión inglesa King James, es el tercer libro del cual Salomón es su autor, precedido por Proverbios y Eclesiastés. En la Biblia hebrea éste ocupa un lugar diferente. Allí se encuentra en la sección llamada "Kethubim," la división hagiógrafa. Este pertenece al así llamado "Megilloth" o rollos y es puesto primero entre ellos, Cantar de Salomón, Rut, Lamentaciones, Eclesiastés y Ester. En el servicio de la sinagoga se ha señalado que se leía en el octavo día de la Pascua, la fiesta de la redención. Esto es sugestivo, porque, como veremos, este es un cántico de amor, expresando el amor del Mesías por su pueblo.

Un mejor título para este libro es "Cantar de los Cantares." Este corresponde al comienzo hebreo del hebreo del libro en hebreo, Shir Ha-shirim. Este es llamado "Cantar de Cantares" en la Septuaguinta. (Asma Asmaton) y también en la Vulgata (Canticum Canticorum). Este título expresa muy plenamente el significado espiritual de este pequeño libro.

No es necesario decir que este bello cántico ha sufrido mucho de manos de los hombres que demandan ser críticos de la palabra de Dios. No nos preocuparemos en repetir las acusaciones que se han hecho contra este Cántico como siendo sensual, si no inmoral, en sus sugestiones. Este es el veredicto del hombre natural, que, por medio de tal criticismo, revela el estado de su propio corazón.

La autoría Salomónica de igual modo ha sido atacada, y se demanda que el libro fue escrito mucho después del día de Salomón. Wellhausen, el crítico alemán, declara que, "El más original de los escritos hagiógrafos es el Cantar de Salomón; los nombres y cosas que ocurren en éste le asignan a él la segunda mitad del período Persa. De él vemos que la ley todavía no prohibía poesía de amor a los judíos, y no había hecho del goce de la vida imposible." Casi todos los críticos han puesto la fecha después del exilio. Las objeciones contra la composición del libro en el período de Salomón son principalmente a causa de unas pocas palabras, que los críticos piensan eran desconocidas al pueblo durante el reino de Salomón. Lo que hemos declarado sobre estas objeciones filológicas en la introducción a Eclesiastés puede también aplicarse a este libro. Mientras Wellhausen y otros han negado la autoría Salomónica y la fecha, otros estudiosos han declarado que el cántico tiene todas las señales de ser de Salomón. Entre estas señales el profesor Delitzch menciona "la familiaridad con la naturaleza, la plenitud y extensión de la geografía del libro y las referencias artísticas, la mención de muchas plantas exóticas y cosas extrañas, particularmente de tales objetos de lujuria como los caballos egipcios."

Tampoco los judíos ni la iglesia primitiva dudaron de la autenticidad del cántico de Salomón. Éste formó parte de las escrituras canonícas hebreas desde tiempos muy antiguos, y no hay razón válida de porqué debiese ser rechazado o la autoría Salomónica negada.

Otra cuestión que ha sido levantada es en cuanto a la unidad de los contenidos. Considerando que hay diferentes voces escuchadas en este pequeño libro, y su haber sido compuesto de diálogos como también de monólogos, algunos críticos demandan que el libro no es una unidad, sino más bien una colección de poemas de amor, similares a aquellos escritos por Burns y Heine. Un crítico (Budde) se esfuerza en probar que el libro es una colección de cánticos populares cantados en bodas, que alguna mano desconocida coleccionó. Pero la unidad del libro en tono y su lenguaje pone a un lado esta teoría, tampoco hay algún fundamento para llamar a éste, como algunos lo han hecho, un drama hebreo.

La historia del Cántico

En la historia del amor del rey Salomón por la Sulamita, la novia, que a su vez es una guardadora de viñas, pastora, inquiridora de medianoche, etc., mientras el rey es descrito en toda su belleza, como el amado. En esta forma los interpretes judíos como también la mayoría de los comentadores cristianos han comprendido la historia del Cantar.

Pero hay diferentes explicaciones de la historia, la así llamada "literal". Esta teoría fue primeramente propuesta por un expositor llamado Jacob en 1771, y fue posteriormente adoptado por Herder, Umbreit, el crítico Ewald, y el infiel francés Renán y otros. En Inglaterra esto encontró un hábil defensor en Ginsburg. Brevemente declarado esta explicación literal es como sigue:

"En alguna parte en Sunem vivió una mujer viuda, madre de varios hijos y de una bella hija. Ellos eran campesinos. Un día mientras la doncella cuidaba los rebaños, mientras descansaba bajo un manzano, ella se encontró con un bello joven pastor a quien posteriormente ella fue desposada. Una mañana este joven la invitó a acompañarlo al campo, pero como sus hermanos estaban ansiosos por su reputación ellas la enviaron a cuidar viñas. Ella entonces pidió al joven que se vieran por la tarde y como él no cumplió su palabra, y temiendo que él pudiese haber tenido un accidente, ella lo buscó hasta encontrarlo. Un día ella accidentalmente se encontró con el rey Salomón, ya que siendo verano había ido a visitar la vecindad. Extasiado por la belleza de la joven, el rey la llevó a una tienda real, y allí, asistida por una corte de doncellas, se esforzó en seducirla con lisonjas y promesas, para ganar sus afecciones, pero sin éxito. Liberada de la presencia del rey, la joven buscó a su amado pastor. Pero el rey la llevó consigo a Jerusalén en gran pompa, con la esperanza de deslumbrarla con su esplendor; pero tampoco esto resultó; porque mientras aún estaba allí ella hablaba de su amado pastor, quien la había seguido a la ciudad ya que ella estaba ansiosa de estar con él.

El pastor, escuchando esto, alabó su constancia, y en una mutua demostración de amor, que varias doncellas de la corte fueron grandemente afectadas por esto. El rey aún estaba determinado a ganar sus afecciones y buscaba por una oportunidad favorable, y con lisonjas y seducciones, sobrepasando a las anteriores, trató de lograr su propósito. Él prometió darle el más elevado rango, si ella consentía a sus deseos, pero ella se negó, declarando que sus afecciones eran de otro. El rey entonces fue obligado a despedirla, y la pastora con su amado retornó a su lugar nativo."

Hay tres razones, al menos, de porqué esta vista debe ser rechazada. En primer lugar, esto hace estragos en el orden del libro. El texto debe ser cortado, un verdadero "método saltamontes", saltando de un lugar y capitulo a otro, debe emplearse en vista a poner tal historia junta. En segundo lugar, esto es contrario a toda interpretación judía y cristiana del pasado; todos deben ser estigmatizados como erróneos si esta explicación literal es la verdadera. Y finalmente esto hace al rey Salomón, quien como Rey de paz, y en la gloria de su reino, es un tipo de Cristo, el Mesías, un vil tentador, que trata hasta el extremo de seducir a la pastora.

 

Por tanto creemos que esta es la historia del rey Salomón por su novia, la Sulamita, como se cree por la vasta mayoría de los expositores judíos y cristianos.

 

SIGNIFICADO ALEGORICO

Que este cántico tiene un profundo, místico y espiritual significado siempre se ha reconocido. Los judíos lo han considerado en esta luz y algunos ortodoxos judíos prohíben leerlo hasta que una persona ha alcanzado sus treinta años. Este ha sido llamado por ellos "el lugar santísimo." La interpretación judía ha justamente explicado este cántico de amor como tipificando el amor de Jehová por su pueblo Israel y Su unión con este pueblo. Creemos que esta es la interpretación correcta, solo que ella no es Israel, toda la nación, sino más bien el remanente piadoso y fiel. El Cantar de los Cantares muestra las afecciones que el Rey-Mesías crea en el corazón de este remanente en el tiempo del restablecimiento de sus relaciones con Él, cuando una vez más ellos entren en esas benditas relaciones, de las cuales han sido cortados por largo tiempo. Aquí, entonces, tenemos una bendita revelación en una forma mística del consagrado amor de Cristo por el remanente de Su pueblo en Jerusalén, y la respuesta del corazón que viene de ese remanente.

 

La aplicación más amplia

Esta interpretación no excluye otra aplicación más amplia respecto a Cristo y la iglesia. Tal aplicación está plenamente autorizada por la enseñanza del N. Testamento. Mientras el Mesías ama al remanente de Israel, cuyo amor y devoción de corazón Él animará en el futuro, cuando ellos sean tomados dentro de Su favor, Él también ama a la iglesia y se entregó a Si mismo por ella. La unión de Israel con el Mesías, el Señor Dios, y la mayor unión de la iglesia y Cristo, son tipificadas en ambos testamentos por la relación del matrimonio. Los siguientes pasajes demostrarán plenamente esto: Isa. 54:5; 52:5; Jer. 3:1, Ezeq.16:23 y muchos otros; en el N. Testamento: Mt.9:15; 22:2; 25:1; Jn.3:29; 2 Cor.11:2, Efes. 5:23,32; Apoc.19:7; 22:17.

La enseñanza de algunos de que solo Israel es la esposa de Cristo debe ser rechazada. Es verdad que la iglesia, como cuerpo y novia de Cristo, no es revelada en el A. Testamento, pero esto es anticipado, y por tanto tenemos perfecto derecho a aplicar estas preciosas declaraciones en este cántico de amor a nosotros mismos.

Esto se ha hecho en el pasado. La historia de la aplicación a la iglesia es de mucho interés. Tocaremos esto brevemente.

Hipólito (225 ADC) fue el primer comentador del Cantar de Salomón y él declara que la aplicación primaria es a Israel y después a la iglesia. Orígenes desarrolló esta aplicación a la iglesia y su unión con Cristo más plenamente. Después de él la identificación del esposo y la esposa con Cristo y la iglesia vino a ser más o menos predominante. Atanasio, Gregorio de Nisa y Jerónimo siguieron más o menos la interpretación y aplicación hecha por Orígenes. La vista de Jerónimo fue que el novio y la novia, eran Cristo y la iglesia, o Cristo y el alma. Agustín concordó con él también, pero restringió el significado a la unión de Cristo y la iglesia.

Teodoro de Mopsuestia, un gran expositor de la palabra de Dios, dio al Cántico una explicación más literal. Crisóstomo, Teodoro y casi todos los grandes exegetas de la iglesia primitiva enseñan que el Cantar tipifica el amor de Cristo por la iglesia.

En la edad media la escuela mística hizo gran uso de esta porción de la palabra de Dios. De este modo Bernardo de Clairvaux predicó no menos de ochenta sermones sobre los primeros dos capítulos. Mencionar a todos los expositores de la edad media y a más recientes uno llenaría muchas páginas.

La escuela crítica se ha alejado completamente de la aplicación espiritual a Cristo y la iglesia. "La mezcla de esta imaginería carnal," dice Harper en la Bible Cambridge, "con la mayor pasión de la novia y su amante ha crecido hasta llegar a ser repulsiva para nosotros como no lo era anteriormente."

 

 

LA DIVISIÓN DEL CÁNTICO

Se han hecho diferentes divisiones de este cántico; pero ninguna parece ser satisfactoria. Creemos que la mejor forma de estudiar el Cantar de los Cantares es tomar verso por verso sin intentar una división y análisis detallado.

      

ANOTACIONES CANTAR DE LOS CANTARES

Al estudiar este cántico de amor la principal aplicación al remanente de Israel no debe perderse de vista. Esto debe mantenerse en mente, que estamos en terreno judío y que la perfecta seguridad de ese perfecto amor, que ahora conocemos como miembros de Su cuerpo, está faltando. Las aplicaciones espirituales más profundas que el creyente individualmente puede hacer en su corazón en comunión con el Señor, debe ser dejado a cada persona. En cierto sentido aquí estamos en el "lugar santísimo" de todo, porque amor y comunión con nuestro Salvador y Señor es la cosa más preciosa. Este produce esa adoración que es aceptable a Su vista, la adoración en el Espíritu. Nuestras anotaciones por tanto serán de una naturaleza más general, pero, confiamos, bajo Dios, serán útiles para un más profundo estudio del libro.

 

 

CAPITULO 1

La novia habla primero. Ella está ocupada con el Amado. Lo que Él es, y toda Su bondad y hermosura han producido en su corazón amor y admiración. El primer estallido es "si él me besara con besos de su boca; porque tu amor es mejor que el vino." Ella no menciona el nombre del Amado; porque solo hay Uno, lo que es bellamente ilustrado por María cuando ella vino al sepulcro y buscándolo dijo a uno que suponía era el jardinero, "Si tú te los has llevado de aquí". Él beso expresa reconciliación (Lc. 15:20), es la señal de paz, y sobre todo, de afección. De esta forma el remanente de Israel deseará por Él, por reconciliación, paz, y por Sus afecciones. Pero verdaderos creyentes, los miembros de Su cuerpo, conocen con plena seguridad su reconciliación con Él; que Él es paz y goza Su afección. Su amor es mejor que el vino. El vino es el símbolo de los goces y placeres terrenales; lejos mejor que cualquier cosa bajo el sol es Su amor.

En elv.3 Su digno nombre es descrito como "ungüento derramado." Esto se debe a todo lo que Él es y da. Bien cantamos, "Cuan dulce el nombre de Jesús suena al oído del creyente." El pasaje nos recuerda Marcos 14:3. Porque para todos los que conocen Su nombre éste es sobre todo nombre. Pero mientras conocemos Su nombre en todo su valor inapreciable, Su propio pueblo Israel, los piadosos entre ellos, le conocerán de igual manera en el futuro. Las vírgenes mencionadas aquí, le aman, son aquellos separados de Israel que se niegan a aceptar el anticristiano engaño de la gran tribulación. Los encontramos a ellos mencionados en Apoc.14:1-5

La novia desea ser atraída por Él y sabe que si Él la atrae todos correrán tras Él. Entonces aparece el Rey y la introduce en Sus cámaras, tipificando la plena comunión de amor. Gozo y regocijo son el resultado. Los vv. 5-6 son la confesión de la novia. Ella confiesa que es negra, que no denota, como algunos lo han tomado, que ella haya sido una etíope. Esto significa quemada por el sol, como lo declara ella, "no me miréis porque soy negra, porque el sol me ha mirado." Ella pasa a través del abrasador calor de aflicción y tristeza, aun así ella es codiciable (Ezeq.16:10), a través de Su misericordia y bondad no han sido abandonados. Las hijas de Jerusalén, la novia se dirige a aquellos de la nación, que aún no comparten su conocimiento del Amado, el Mesías. Israel ha sido llamado a ser "guardador de viñas," es decir, guardador de las naciones y a ser una bendición para ellas; pero en esto Israel ha fracasado; ni siquiera ha guardado su propia viña. Esta es su confesión a Aquel a quien ella ahora conoce y desea.

Y ella desea pertenecerle solo a Él, y estar con Él donde Él está. Ella busca abrigo y protección en el lugar donde Él hace descansar su rebaño (Isa.49:10; Ezeq. 34:13-15). Y si el remanente de Israel de este modo anhela por Él y su preciosa comunión, ¡cuánto más nosotros deberíamos hacerlo, que somos Su pueblo celestial, debiésemos amarlo y ligarnos solamente a Él! Después Él habla en el v.8. A causa de su confesión Él la llama la más hermosa entre las mujeres. Ella debe seguir "las huellas del rebaño." Lo que Él dice de ella, lo que ella es, Él mismo lo ha producido en ella y para ella. Los caballos implican energía y rapidez (lo mismo como en el N. Testamento); los adornos, los dones de Su amor (Ezeq.16:11). Interesante es el v.11, "te haremos zarcillos de oro tachonados de plata." Los judíos creen que Dios y el Mesías son Reyes. "Nosotros" denota al Padre y al Hijo; los zarcillos de oro y tachones de plata denotan el gozo y la corona nupcial para la novia (Ester 2:17, Ezeq. 16:12) De este modo el Mesías coronará a Sus fieles en Israel, mientras Su iglesia será coronada en gloria.

Después la novia habla nuevamente de sus afecciones en el resto del capítulo. Mientras el novio la llama hermosa, ella responde, he aquí, tú eres hermoso, amado mío, si, y agradable.

       

CAPITULO 2

La voz de la novia es escuchada nuevamente en los primeros versos de este capítulo; algunos comprenden esto como significando al Mesías hablando de Sí mismo como la Rosa y el Lirio de los valles, pero esta es más bien la novia. Ella es vista en su pureza y separación como el lirio entre los espinos, entre los apóstatas de la nación durante el fin de la edad judía. Del Mesías ella habla como el manzano. Ella no tiene fruto por sí misma, sino que descansa bajo Él como el bendito llevador de fruto. Bajo Él ella encuentra abrigo, mientras Él la protege y ella puede gozar de Su fruto y sombra. Allí ella, y todos los verdaderos creyentes tienen éxtasis, descanso y gozan de Su fruto, que es dulce al paladar. El Novio la ha llevado a Su propio lugar. Ella está en la casa del vino (la mejor traducción, en lugar de casa del banquete). Ilimitado gozo y felicidad son ahora su porción; la bandera de amor está sobre ella; mientras se deleita en Su amor, y Él, también, descansa en Su amor, porque todos Sus propósitos de gracia hacia el remanente piadoso de Israel son cumplidos. La aplicación espiritual a la iglesia se puede hacer fácilmente. En el v.7 ella encarga a las hijas de Jerusalén que de ninguna manera perturben las relaciones de amor que ella goza, hasta que Él quiera, hasta que el resto de las hijas de Jerusalén, también, le conozcan, de acuerdo a Su propio propósito. Es interesante notar que varias veces la frase, "os encargo hijas de Jerusalén" se encuentra en este cántico. Cada vez ésta expresión es seguida por Su venida. Aquí leemos, "¡es la voz de mi Amado! ¡He aquí que Él viene!" Esta es Su venida como Mesías revelándose a la novia. En el cap.3:6 Él viene como Rey-Mesías; Su nombre es revelado como Salomón, el Príncipe de paz. Después una vez más ocurre la misma frase, "os encargo, oh hijas de Jerusalén," se encuentra en el cap.8:4-5, y aquí la esposa es vista saliendo del desierto con Él, apoyada sobre su Amado, no el supuesto amante pastor, sino el Rey -Mesías.

El resto del capítulo da testimonio a la correcta vista de la interpretación judía. Todo muestra que esto se refiere al tiempo cuando el remanente de Israel le reconozca y goce las bendiciones y glorias que les han sido prometidas. El invierno ha pasado, el tiempo de muerte y frialdad; la lluvia pasó, y el tiempo de primavera ha llegado. ¡La mañana sin nubes está amaneciendo! Las flores aparecen, las aves comienzan sus cánticos; el arrullo de ave de amor, la tórtola, se escucha. Además, la higuera produce higos (la nación ahora lleva frutos, la higuera que una vez fue maldecida); las vides, también, comienzan a producir tiernas uvas. ¡Quién no puede ver en esta imaginería todas estas declaraciones de los tiempos mileniales que están a punto de comenzar! Entonces tenemos el llamado de Él hacia ella, "levántate, mi amor, mi hermosa, ven." ¡Se completamente para mí! Él la llama "mi paloma." Ella está escondida entre los huecos de la roca, y Él mismo es esa roca, donde Su pueblo está oculto y encuentra abrigo y protección. Él la desea y ella lo desea a Él. Sus ojos están sobre ella, Su amada novia, y los ojos de ella están sobre Él. Gozosamente la novia clama, ya que la seguridad de Su amor mueve su alma, "mi Amado es mío, y yo soy suya." Aun así la plenitud aún no ha llegado. Esta es todavía una bendita anticipación del tiempo de la plena manifestación, "hasta que el día amanezca y las sombras huyan." "Vuélvete, mi Amado," ella lo llama, "se cómo el corzo," rápido en tu venida, sobre los montes de Bether, las montañas de las especias y del incienso, cuando el tiempo de adoración comience.

 

CAPITULO 3

La escena cambia. La novia está ahora sola y en la oscuridad de la noche. Ella está buscando a su Amado y es incapaz de encontrarlo. Su corazón está lleno con el mismo amor que ella ha manifestado en el capítulo anterior, pero le falta el gozo y el confort. La vemos a ella andando a través de las calles buscando por Él que ama su alma; lo busca pero no lo encuentra; entonces los guardas de la noche que andan a través de las calles se cruzan en su camino y ella les pregunta, "¿Habéis visto a aquel que ama mi alma?" Ellos no tienen respuesta para ella, probablemente ellos no sabían lo que ella pensaba. Tan pronto como ella ha pasado de ellos, cuando por fin lo encuentra. Todo esto es profético, y revela el ejercicio de alma de ese remanente piadoso de Israel durante la noche de tribulación. No hay necesidad de dar un significado a cada detalle.

Como ya se ha declarado, Su venida es descrita en los vv.6-11 es Su venida como Rey Mesías. En el último verso tenemos la clave. "Salid, oh doncellas de Sión, y ved al rey Salomón, con la corona con la cual su madre lo coronó en el día de su desposorio, y en el día de gozo de su corazón," Su madre es Israel. Israel le dio nacimiento conforme a la carne, como se ve también en la gran visión de Apocalipsis 12. En el día cuando Él salga del desierto como pilares de humo, en el Shekinah, cuando venga como poderoso vencedor, aun así el verdadero Salomón, el Príncipe de paz, que hablará paz a las naciones, Su madre lo coronará Señor de todo.

CAPITULO 4

El rey, el novio habla ahora a ella, que es "perfecta a causa de la hermosura que puse sobre ti" (Ezeq. 16:14).Él expresa todo lo que ella es a su vista y estimación. Él la ha llamado de la cueva de los leones, de las montañas de los leopardos (v.8); ella ha pasado a través de fuegos de persecución y tribulación y ahora su corazón expresa su delicia en ella. Hay ocho descripciones de su belleza. Él le dice, "He aquí que tú eres hermosa, mi amor, he aquí que tú eres hermosa." Y conforme a la descripción de la belleza que Él ve en ella, a quien Él ha sacado del desierto y fuera de la cueva de los leones, Él dice, "Tú eres toda hermosa, mi amor; no hay defecto en ti." Él le asegura de Su delicia en ella. Esta es toda obra Suya; ella no se ha hecho a sí misma hermosa y sin defecto. Su gracia y poder han realizado esto para ella. Y lo que es verdadero de la novia y remanente de Israel es también verdadero de la iglesia. En Él tenemos nuestra plenitud y perfección; Su propia hermosura y gloria ha sido puesta sobre nosotros. Se está acercando el feliz día para Él y también para nosotros cuando Él se presentará la iglesia a Si mismo, como "una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa y sin mancha" (Efes.5:27)

En los vv. 12-15 tenemos una Hermosa descripción del huerto, la tierra de Israel en la cual ahora su Amado está ahora plantado una vez más. Aquí se encuentran los preciosos frutos, como también como el nardo y todos los árboles de incienso. Allí está la fuente, el pozo de aguas vivas; esto como también el viento del norte y el del sur, tipifican al Espíritu Santo. Y ella lo invita a venir a su huerto. "Venga mi amado a su huerto, y como de su dulce fruta."

       

CAPITULO 5

El novio responde a la invitación que se le ha extendido cuando la novia había dicho, "venga mi amado a su huerto". Él dice, "yo vine a mi huerto, hermana mía, esposa mía." Ella es ambas cosas "hermana y esposa." Cuando Él habla de ella como su hermana, reconoce las relaciones nacionales. En Mateo 12:46-50 Él desconoce esas relaciones a causa de que ellos han rechazado la oferta del reino, pero estas relaciones ahora son restablecidas y la porción piadosa de Israel viene a ser la esposa. En Su huerto, el producto de Su amor y muerte, Él encuentra Su gozo y satisfacción. Él ahora invita a otros a venir y compartir. "Comed, oh amigos; bebed, si, bebed abundantemente, amados."

Pero aquí no hay respuesta por parte de la novia. Ella manifiesta pereza. Él ahora es visto de pie afuera; Su cabeza está llena con el rocío de la noche y de pie ante la puerta Él golpea (Ver Apoc. 3:20). El comentario sobre esta difícil porción del Cantar, como se presenta en el Synopsis of the Bible, J. N. Darby, es especialmente útil.

"¡Ah, qué corazones son nuestros!" Pero nuevamente nos volvemos a nosotros mismos tan pronto como somos confortados por el testimonio de nuestro Señor. El sensible y justo corazón del novio actúa sobre la palabra de ella, y Él se aparta de uno que no escucha Su voz. Ella se levanta para aprender de su propia locura, y el justo y delicado, con respecto a ella misma, de los tratos y caminos de Aquel a quien ella ha despreciado. ¡Cuán a menudo, lamentablemente, actuamos de la misma manera con relación a la voz de Su Espíritu y las manifestaciones de Su amor! ¡Qué terrible pérdida, pero, a través de la gracia, qué lección! Ella es castigada por aquellos que velan por la paz de Jerusalén. ¿Qué tenía qué hacer ella en las calles de noche, ella a quien el novio y esposo había buscado en el hogar? Y ahora sus mismas afecciones la exponen a la reprensión, la expresión de su energía la pone en una posición donde ella prueba que ha despreciado a su Amado. Sino estamos en el apacible gozo del amor de Cristo, donde Él se encuentra con nosotros en gracia, el mismo poder de nuestras afecciones y nuestra condenación propia nos hace exhibir esta afección fuera de su lugar, en cierto sentido, y nos lleva en conexión con aquellos que juzgan nuestra posición. Fue una justa disciplina para un guarda al tratar así hacia una mujer que estaba vagando afuera, cual haya podido ser la causa. Testimonio de su amor por su Amado en casa, el amor de su propio corazón, no interesa al guarda. La afección puede existir; pero él tiene que tratar con el orden y un andar conveniente y adecuado. Sin embargo su afección era real y le guió a una ardiente expresión de todo lo que su Amado era para ella, una expresión que era dirigida a otros, que no debían comprenderla; no al guarda, sino a sus propias compañeras. Pero si la pereza le ha impedido recibirlo en las visitaciones de Su amor, su corazón, ahora disciplinado por el guarda y vuelto otra vez a su Amado, fluye con Sus alabanzas, siendo enseñada por Dios, ahora sabe dónde encontrarlo."

Las palabras registradas en el v.9 sin duda son dirigidas a la novia por el resto de la nación. ¡Qué bella es su respuesta! Ella habla de Él como "Mi amado es blanco y rojo, señalado entre diez mil." Aquí tenemos un lenguaje simbólico. El blanco nos habla de Su santidad; el rojo de Su amor, plenamente expresado en el derramamiento de Su sangre. Sus mejillas una vez fueron heridas; la gracia está en Sus labios; el vientre nos habla de Sus entrañas de misericordia; Sus ojos, son ojos de paloma; el oro es el símbolo de Su Deidad; el pelo es el símbolo de Su perfecta humanidad. Después de dar diez características de Su belleza, ella agotada y en éxtasis clama, como miles y miles en cada generación han hecho, "si, todo él codiciable...este es mi amigo." Bienaventurados todos aquellos que pueden repetir estas palabras y quienes pueden decir, "este es mi amigo."

 

 

CAPITULO 6

La descripción de su Amado fue dirigida a las hijas de Jerusalén. Su respuesta está registrada en el comienzo de este capítulo. Ella prorrumpe en alabanzas, en un brillante testimonio hacia Él, creó el deseo en los corazones de otros de llegar a ser suyos. "¿adónde ha ido tu amado para que les busquemos?" La novia responde y entonces en palabras de preciosa seguridad declara, "yo soy de mi amado y mi amado es mío."

Después el novio o esposo habla en afectuoso amor de ella. Él habla de lo que ella es para Él. Él reconoce al remanente como la "única" de su madre (la nación de Israel). Tampoco ella es solo Su paloma, sino que también es hermosa como la luna, y clara como el sol; la gloria la cubre y ella es como un ejército con sus banderas desplegadas.

Él desciende al huerto, para observar el verde del valle, para ver si Su vid había florecido, y súbitamente, antes de que Él esté consciente, Su amor lo hace como Ammi-nadad, que significa "carros de mi pueblo voluntario" (Sal. 110:3.) Y Él los guía en triunfo y gloria.

       

CAPITULO 7

El embelesado estallido de alabanza de la esposa, el salvado y glorificado remanente de Israel, con el cual comienza este capítulo, no debe ser puesto en labios del novio, el Mesías-Rey. Esta es la alabanza de las hijas de Jerusalén, que ahora la reconocen a ella como la amada del Rey. Su más elevada confesión se encuentra en este capítulo. Él comienza a hablar de ella en el v.6, "cuán hermosa y agradable eres tú, mi amor, en delicias." Ella responde a Sus expresiones de amor. "Yo soy de mi amado, y su deseo es hacia mí." Esto es lo más elevado, saber que ella lo posee a Él y que Su corazón de deleita en ella. Esto, también, es nuestro feliz conocimiento. Sabemos que Él nos pertenece; somos de Cristo y en nosotros Él encuentra Su delicia. Bendita es la escena que cierra este capítulo. Él la llama a salir con Él a los campos, para ir a las viñas, para ver los brotes y flores, el florecimiento de las granadas, los escogidos frutos nuevos y viejos, todos producidos para el Amado.

Esto nos lleva a los tiempos mileniales. Este será el tiempo de llevar fruto y gloria para él en los campos, en las viñas, entre todas las naciones del mundo.

 

"Porque como la tierra produce su renuevo

y como el huerto hace brotar su semilla,

así Jehová, el Señor, hará brotar justicia y alabanza

delante de todas las naciones" (Isa.61:11

"La verdad brotará de la tierra

y la justicia mirará desde los cielos.[i]

 

12 Jehová dará también el bien

y nuestra tierra dará su fruto" (Sal. 85:11,12)

 

Israel restaurado a la comunión con el Rey compartirá, en el sentido más pleno estas bendiciones y glorias futuras.

      

CAPITULO 8

El último capítulo del cántico es una revisión de todo. Indudablemente hay una recapitulación de todo el libro. Los deseos de la novia o desposada son una vez más concedidos, el ser amada y cuidada por Él. Por última vez tenemos el encargo a las hijas de Jerusalén y una vez más la venida es anunciada. "¿Quién es ésta que sube del desierto apoyada sobre su amado?" Ella retorna con Él. El Amado es mencionado siete veces en el libro. Allí está la voz del Amado (2:8); el llamado del Amado (2:10); la demanda del Amado (2:16); abriendo al Amado (5:5); alabando al Amado (5:9-16); apoyándose sobre el Amado (8:5) y deseando por el Amado (8:14)

Aquí nuevamente encontramos al manzano (2:3). Este es Cristo. Allí el Señor la despertó y se manifestó a ella. Solo de Cristo ella deriva su vida. De este modo Israel solamente puede dar nacimiento a este remanente, que, en Jerusalén, vendrá a ser la esposa terrenal del gran Rey, que desea ser, y será, como un sello sobre Su corazón, de acuerdo al poder de un amor que es más fuerte que la muerte, que no libra ni se doblega ante nada. La hermana pequeña del v.8 ha sido interpretada como representando a Efraín, las diez tribus, que también vendrán al recuerdo y la bendición. Las viñas de Salomón en Baal-hamon (maestro de multitudes) señalan claramente a las naciones convertidas en el milenio y después Su propia viña, Israel, es mencionada en el v.12.

El Cantar de los Cantares termina con una oración, "Apresúrate mi amado, y se cómo la gacela o el cervatillo sobre las montañas de los aromas." De esta forma el remanente de Israel orará en el futuro, que Él pueda venir y ser manifestado en Su gloria; pero la esposa de Cristo, la iglesia, ora "si, ven Señor Jesús."

En conclusión, mencionamos el intento hecho por algunos, para trazar en este Cantar de los Cantares toda la historia de la iglesia. Damos las divisiones hechas para aquellos que desean examinar esta interpretación. Se demanda que el ministerio de Juan el bautista es cubierto por los cap. 2:8-3:5.El ministerio del Señor Jesús sobre la tierra es trazado en cap. 3:6-51. Desde la agonía de Getsemaní hasta la conversión de Samaria se piensa que se encuentra en cap. 5:2-8:5. Después en cap.8:5-14 se dice que este es un cuadro de los tiempos cuando los gentiles serán primeramente llamados a la revelación y venida del Señor.

Pensamos que la forma más segura de interpretación es aquella que se apega al significado judío, como lo hemos hecho en estas breves anotaciones.

                       

 

A. C. GAEBELEIN