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LA ENSEÑANZA DE LOS ASÍ LLAMADOS HERMANOS DE PLYMOUTH; ¿ES ESCRITURAL?
RESPUESTA A UN ATAQUE EN LA “TEOLOGIA SISTEMATICA” POR STRONG

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Un correspondiente últimamente llamó la atención del escritor a algunas declaraciones  hechas contra los  así llamados “Hermanos de Plymouth” y sus vistas, por A.H. Strong, el bien conocido teólogo bautista, en su “Teología Sistemática,” pág. 498,9. Aunque contrario a la controversia, y viendo poco a ser ganado por lo que podría parecer  una vindicación propia, parece que hay suficiente en cuestión para demandar un examen de los comentarios de Strong, con clara negación y refutación de algunos de ellos.

Primero, permítanme decir, que me regocijo, como es comúnmente comprendido, de la erudición del autor y predicador, cuya obra es inferida. Es un placer notar su fe en el Señor Jesucristo, su aparente lealtad a las Santas Escrituras, y evidente celo por el evangelio.  En cuanto a las enseñanzas  él intenta  exponer  como no escritural y heréticas, es caritativo creer que él no se  ha familiarizado lo suficiente con ellas  para saber lo que estos “hermanos” realmente sostienen, doy por concedido que él se ha apresurado para acreditar declaraciones  de acalorados controversialistas como W. Reid, a quien él cita, en lugar de examinar seriamente los escritos de los hermanos criticados_ un curso imprudente para cualquiera  que quiera determinar las  vistas exactas  de algunas personas, y especialmente imprudente en uno  ante quien luces más pequeñas  rápidamente aceptarán como autoridad.

Tomemos primeramente las citaciones de Reid, aunque estas vienen al final en el resumen de Strong en el caso contra los “Hermanos de Plymouth”. Él escribe: “W. Reid, en su libro Hermanismo Descubierto” pág. 79-143, atribuye a la secta los siguientes principios de iglesia:

(1)   La iglesia no existió antes de Pentecostés

(2)   La iglesia visible y la invisible son idénticas;

(3)   una sola asamblea de Dios;

(4)   la presidencia del Espíritu Santo;

(5)   rechazo de un ministerio hecho por el hombre;

(6)   La iglesia no tiene gobierno

También las siguientes herejías:

(1)   La humanidad celestial de Cristo; (2) negación de la justicia de Cristo como siendo obediencia a la ley;(3) Niegan que la justicia de Cristo es imputada; (4) Sostienen que la justificación es en Cristo resucitado;(5) Enseñan sufrimientos de Cristo no expiatorios; (6) Niegan la ley moral como regla de vida; (7) Niegan que el día del Señor sea el sábado; (8)Niegan el perfeccionismo; (9) Enseñan el rapto secreto de los santos. A estos podemos añadir (10) Enseñan la venida pre-milenial de Cristo.

Tomando estos categóricamente como son presentados., suplicamos al lector poner a un lado los prejuicios y examinar cada declaración a la luz de las Santas Escrituras. “A la ley y el testimonio; si ellos no hablan conforme a esta palabra, es porque no hay luz en ellos” (Isa.8:20)

Los “Hermanos” se dice sostienen y enseñan: (1) que la iglesia no existió antes de Pentecostés. ¿Puede Strong, o algún otro, probar que si ella existió? ¿Debe ser confundida la congregación de Israel con “la iglesia de los primogénitos inscritos en los cielos”? ¿Fue “la iglesia en el desierto,” mencionada por Esteban (Hech7:38), lo mismo que eso que el Señor Jesús habló como siendo una cosa futura, cuando dijo, “Sobre esta roca edificaré Mi iglesia, y las puertas del hades no prevalecerán contra ella”?  Note bien, el Señor no dice, “He edificado,” tampoco, “estoy edificando,” sino, “edificaré” _ tiempo futuro. ¿No ve Strong nada de la gran verdad de la formación de creyentes judíos y gentiles en “un cuerpo” (Efes.2:14-16) _ la iglesia de la nueva dispensación?  Uno difícilmente puede creer que un maestro bien instruido de nuestro día podría estar en ignorancia en cuanto a esto. No solo los “Hermanos,” sino también muchos bien conocidos maestros en las denominaciones evangélicas han enseñado, de manera oral y escrita, de acuerdo a estas mismas líneas por muchos años que parece increíble que Strong podría ser ignorante del llamamiento distinto de la iglesia, el cuerpo de Cristo, como distinguido de la congregación de Israel y los salvados de las naciones en dispensaciones pasadas.  Ellos enfáticamente creen que la iglesia fue formada ese día por medio del bautismo del Espíritu Santo, uniendo a los santos en un cuerpo (1 Cor.12:13); a su Cabeza glorificado en el cielo. Sin esto no podría haber   iglesia en el sentido pleno del N. Testamento.

(2)   La iglesia visible y la invisible son idénticas. En esto los “Hermanos” objetan. ¿Dónde, en todos sus escritos, se encuentra tal enseñanza? Cada hombre bien instruido entre ellos distingue cuidadosamente entre la Iglesia, de acuerdo al pensamiento de Dios, y la Iglesia en su actual aspecto exterior; o, entre la Iglesia como el “cuerpo de Cristo,” incluyendo a cada alma verdaderamente salvada en la dispensación actual, y excluyendo a todos los falsos profesantes, y la Iglesia como la “casa de Dios” por largo tiempo encomendada al hombre, en que salvados y no salvados están tristemente mezclados. Los “Hermanos” no encuentran los términos “iglesia visible” o “iglesia invisible” en la Biblia, y por tanto raramente los usan. Ellos saben bien lo que los cristianos piensan cuando ellos usan estas expresiones; solo los “Hermanos” creen que la Iglesia visible debiese ser visible en todo lugar, pero que si no es así se debe al fracaso humano.  Ellos no creen que este fracaso los excusa de la responsabilidad de “apartarse de iniquidad,” y de “seguir la justicia, fe, amor, paz, con los que de corazón puro invocan el nombre del Señor” (2 Tim.2:19,22), porque ellos han aprendido de las Escrituras que separación del mal es siempre el camino de fidelidad a Dios.

(3)   La única asamblea de Dios. ¿Qué falta puede uno encontrar con una expresión eminentemente escritural? Es bien sabido que “iglesia” y “asamblea” son solo diferentes traducciones de la palabra griega ecclesia, “una compañía llamada fuera.”  ¿Strong objetará la doctrina de la “una iglesia de Dios”?  si no, ¿por qué objetar la otra expresión que significa la misma cosa? “Hay un cuerpo y un Espíritu, como habéis sido llamados en una esperanza de vuestro llamamiento” (Efes.4:4) _ ¿no enseña el pasaje que hay solo una asamblea de Dios? “por su cuerpo, que es la iglesia,” o la “asamblea,” dice la Escritura (Col.1:24) _ ¿cuántos cuerpos tiene Cristo? “Uno” responde la Escritura. ¿Y cuál es ese cuerpo? Esta responde, “la asamblea.”  ¿Cuál es su pleno nombre? Pablo nos lo dice, “yo perseguí a la iglesia (asamblea)  de Dios;”  y nuevamente, “no seáis tropiezo a judíos, gentiles, ni a la iglesia de Dios” (1 Cor. 10:32) Y debe observarse que los “Hermanos” creen  en una asamblea de Dios,  cuando están pensando  en el cuerpo de Cristo como un todo, de manera que ellos creen en asambleas de Dios cuando hablan de compañías  locales  de creyentes  reunidos por el Espíritu al nombre de  Cristo. Tales asambleas debiesen consistir solo de personas salvadas, aunque malos hombres pueden introducirse encubiertamente.

(4)   La presidencia del Espíritu Santo. ¿Puede ser posible que algún cristiano de mente espiritual objete esto? ¿No creen los cristianos en los sistemas en la presidencia del Espíritu Santo?  Una y otra vez hemos escuchado a ministros orar para que el Espíritu Santo pueda tomar la dirección de la reunión. ¿No piensan en esto ellos? ¿son estas solo palabras engañosas, que no significan lo que expresan? Concedido, que, si ellos están obligados a realizar sus propios programas, las personas pueden sentirse más cómodos sin el Espíritu Santo que con Él; aun así, al menos hemos puesto un artículo de fe que Él está sobre la tierra para presidir en las asambleas de los santos. ¿Conoce Strong a uno mejor dotado para presidir que Él, la tercera persona de la Trinidad?  Si, los “Hermanos” creen   e insisten en la “presidencia del Espíritu Santo”, aunque a veces ellos pueden fallar en reconocerlo prácticamente. Fallar, mientras se trata de andar en la verdad es ciertamente menos serio que sustituir conveniencia humana por la verdad revelada de Dios.

(5)   Rechazo del ministerio de un hombre y del un ministerio hecho por el hombre. Si no nos equivocamos, esta fue una vez la jactancia de los bautistas de también rechazar esto. ¿aprueban ellos lo que una vez rechazaron? El término “un clérigo bautista,” es, creemos, de ultimo origen, el antiguo era “un ministro bautista” a nuestro juicio, uno mejor. Y los “Hermanos” creen en el ministerio dado por el Espíritu Santo, y desean rechazar todo otro, ellos no tienen clérigos, pero en la gracia de Dios, muchos ministros, que trabajan en palabra y doctrina. Ellos rechazan el ministerio de un hombre como también el ministerio hecho por el hombre; mientras con gratitud aceptan el ministerio de uno o varios, si esto concuerda claramente con la revelada palabra de Dios. El ministerio de un solo hombre ellos lo rechazan claramente. Tampoco un hombre inteligente entre ellos designaría a ministros bautistas piadosos y dotados como un ministerio hecho por el hombre simplemente porque son ordenados humanamente. Con los “Hermanos” la ordenación no añade nada al ministerio dado por Dios. Un hombre puede ser hecho y dado por Dios, aunque él ha recibido la ordenación, y el cuello o vestiduras, pero los “Hermanos” creen que su ministerio sería justamente provechoso, y más adecuado, si él se viste como los otros cristianos, y no pasa a través de la forma de ordenación.  Verdaderos ministros son hombres llamados por Dios, dotados por Cristo, y enviados por el Espíritu Santo. Los “hermanos” se regocijan en tales.

(6)   La iglesia no tiene gobierno. ¡Qué asombrosa declaración! Algunos han acusado a los “Hermanos” con ¡no tener gobierno!  El hecho es que ellos creen que todas las necesarias direcciones para el gobierno de la iglesia están encarnadas en la palabra de Dios. Y en la iglesia hay ayudas, gobiernos “los ancianos que gobiernen bien,” etc., que son responsables de buscar guiar a los santos en caminos de acuerdo a Cristo. Porque ellos rechazan la organización artificial del día no hay razón para argumentar que los “Hermanos” son una turba desorganizada. Donde hay sometimiento a la palabra de Dios habrá un orden piadoso y una disciplina escritural, y es esto lo que ellos buscan realizar.[1]

Ahora que hemos tratado lo referente a los “principios de iglesia” consideremos las supuestas “herejías”. Es una cosa no fraternal acusar a personas con ser herejes cuando tienen una “fe igualmente preciosa”; y parecería que aquí, como arriba, Strong ha sido apresurado, y ha recibido y pasado información de segunda mano sin investigar.

(1)   se dice que los “Hermanos” enseñan la herejía de la humanidad celestial de Cristo. Como algunos bautistas, los “Hermanos” no siempre han sido cuidadosos como podrían haberlo sido al usar términos expuestos a mala compresión. La expresión “humanidad celestial”, ha sido usada por algunos, aunque esta no es “aprobada” por los “Hermanos”. ¿pero que se ha pensado por ello? Simplemente que la humanidad de Cristo era sin pecado y santa celestial en origen, porque traída a la existencia, no por generación natural, sino por la directa operación del Espíritu Santo que preparó ese cuerpo en el vientre de la virgen María. ¿No es esto ortodoxo y escritural? “El Segundo Hombre es el Señor del cielo,” en contraste con el primer hombre, quien era de “la tierra, terrenal.” (Ver 1 Cor. 15:47-49). Cristo participó de la verdadera humanidad, aparte del pecado, pero esta no fue humanidad conforme a un orden terrenal, porque Él no tuvo padre humano_ lo que sea que pueda decir la teología moderna_ pero nacido de la virgen. ¿Hay herejía en esto?

(2)   la negación de la justicia de Cristo como siendo la obediencia a la ley. La cuestión es demasiado amplia para entrar extensamente en ello aquí, pero solo necesitamos decir que Cristo ciertamente ha venido a ser en todas las cosas obediente a la ley de Dios como Hombre sobre la tierra; además, Él “magnificó la ley, y la hizo honrosa.” Pero sospechamos que esto no es lo que W. Reid pensó en el pasado. Tampoco lo que Strong piensa ahora. Cuando ellos escribieron de “la justicia de Cristo”, ellos probablemente significan la “justicia de Dios,” y nosotros sinceramente declaramos que los “Hermanos” no creen que la justicia de Dios, (Rom.3:21,22), significa obediencia a la ley. Esta es la consistencia de Dios Consigo mismo, Sus designios y tratos con los hombres en acuerdo con la santidad de Su naturaleza. Cuando la justicia divina demandaba castigo del pecado, Cristo, el Justo, vino a ser la propiciación por nuestros pecados, y de este modo la justicia está ahora del lado del pecador creyente; ésta demanda la justificación y no la condenación de todos los que confían en Cristo.  Dios es Justo y el Justificador de todos los que creen en Jesús.  Esta es la justicia divina.

(3)   Negación de que la justicia de Cristo es imputada. Esto se enlaza con lo que justo hemos tocado. En ninguna parte la Escritura dice que la justicia de Cristo es imputada. La Escritura es clara _ “Dios imputa justicia.” ¿A quién? A todos los que creen. Los tales son “hechos la justicia de Dios en Cristo;” como salvados y justificados de todas las cosas, ellos despliegan, son la prueba de la justicia de Dios al tratar de esta manera con ellos: ya que Cristo ha tomado su lugar, y a ellos les es dado justamente  Su lugar,  Dios es justo al contarlos justos, porque una plena  expiación ha sido hecha por sus trasgresiones;  y libremente  imputa justicia en lugar de culpabilidad a todos los que creen en Su Hijo. No es que Cristo obró una justicia para cubrirnos como con una capa o manto, sino que Su muerte ha enfrentado y satisfecho cada demanda que estaba contra nosotros, y Dios imputa justicia aparte de alguna obra por parte nuestra; como está escrito de Abraham: “Y Abraham creyó a Dios, y esto le fue contado por justicia” (Rom.4:3)

(4)   Justificación en el Cristo resucitado. Esta expresión es objetada aun por algunos “Hermanos”, pero a nuestro juicio esto muestra la verdad escritural.  Cuando Cristo murió, Él tomó mi lugar, y murió en mi lugar. Yo por tanto moro con Él. Pero Él ha resucitado; y yo estoy en Cristo, habiendo recibido vida a través de Su nombre. En Él, estoy más allá del alcance de la condenación. Por tanto estoy justificado.  Soy “justificado en el resucitado Cristo.” si Cristo no ha resucitado, mi fe es vana y aún estoy en mis pecados. Pero Cristo ha sido entregado por mis ofensas y resucitado para nuestra justificación” por tanto “no hay ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús.”  Cristo ha sido resucitado para nuestra justificación. Todos los que están “en Cristo” no son condenados.  Ellos están en Él como resucitados; por tanto, son justificados en el resucitado Cristo.  ¿hay algo ilógico y no escritural acerca de eso? ¿por qué llamarlo entonces herejía? Teólogos pueden balbucear como quieran, pero simples cristianos creerán esto y se regocijarán.

(5)   Los sufrimientos no expiatorios de Cristo.  Es muy cuestionable si Strong tiene alguna concepción del tema que él desecha secamente. ¿hay algún cristiano que no creen que Cristo soportó sufrimientos que en sí mismos no eran expiatorios? ¿nos regocijamos en un Gran Sumo Sacerdote que sufrió siendo tentado? ¿es eso expiatorio? ¿No lo adoramos por Su tierna, y humanas simpatías, que no podía sino hacerlo sufrir grandemente en un mundo como este? ¿hicieron tales sufrimientos la expiación? Él sufrió en el huerto, en vista de la cruz, ¿fue eso expiación? Si así, ¿por qué ir a la cruz? el tema es demasiado sagrado y santo para controversia. Strong tiene que estudiar mejor su biblia sobre el gran tema de los sufrimientos de Cristo, hasta que él pueda distinguir claramente entre las aflicciones de Cristo como el Siervo de Dios y hombre camino a la cruz, y Sus sufrimientos expiatorios cuando nuestros pecados fueron puestos sobre Él, y fue hecho pecado sobre la cruz. Esto abrirá una maravillosa vena de verdad que moverá el corazón para adorar y mover los labios en alabanza.

(6)   Negación de la ley moral como regla de vida. Bien, si los “Hermanos” son herejes porque enseñan que Cristo, no la ley de Moisés, es la regla de vida, ellos están en excelente compañía_ con muchos devotos y consagrados e iluminados ministros bautistas que enseñan lo mismo. Literatura sobre este tema es abundante. Nadie necesita estar en oscuridad en cuanto a lo que se enseña sobre el importante sujeto de “ley y gracia.” Los “Hermanos” enseñan que “los justos requerimientos de la ley son cumplidos en nosotros que andamos no conforme a la carne sino conforme al Espíritu.” No estamos bajo la ley (Rom.6:14). No somos salvados por la ley ni estamos tampoco bajo la ley como una regla de vida; sin embargo, no estamos sin ley, sino bajo la “ley de Cristo;” Somos afirmados por la declaración del apóstol Pablo cuando declara, “a través de la ley muerto a la ley para poder vivir para Dios” (Gál. 2:19). ¿Es Cristo mismo un estándar más bajo que la ley dada en Sinaí? ¿O es lo último necesario para completar lo anterior? Ciertamente ningún creyente inteligente podría hablar así.  Esto no es antinomianismo, sino lo opuesto.  Esto es sujeción a Cristo como Señor de la nueva dispensación y Mediador del Nuevo pacto.

(7)   El día del Señor no es el sábado. Si lo es, que Strong presente la escritura que dice así.  El sábado fue el séptimo día. El día del Señor es el primer día de la semana. El sábado fue dado a un pueblo terrenal, y su observancia prescrita bajo las más severas penalidades. El día del Señor es guardado por un pueblo celestial, sin requerimientos legales o penalidades ligadas.  El sábado fue para Israel; el día del Señor para la iglesia. Los que aman al Señor se reúnen en ese día de la resurrección para recordar la muerte del Señor hasta que Él venga.

(8)   Perfeccionismo. Aquí no sabemos que se piensa por ello. ¿Cuándo y dónde los “Hermanos” han enseñado la doctrina del perfeccionismo, salvo esa perfección que todos los creyentes tienen en Cristo? Eso que el mismo Strong evidentemente cree; de manera que él debe pensar en “perfección en la carne.” Esta es una doctrina que los “Hermanos” siempre han rechazado, y constantemente resistido. Creyendo que la naturaleza pecaminosa permanece en el creyente mientras él esté en el cuerpo, y está siempre preparada para actuar si hay un momento de falta de vigilancia, ¿cómo pueden ellos ser verazmente acusados con sostener este perfeccionismo? Cualquiera que los acuse, es plenamente ignorante de su verdadera enseñanza, o fallado completamente en comprender su alcance.

(9)   El rapto secreto de los santos_ tomados para estar con Cristo. Si, si esto es herejía, los “Hermanos” son herejes; porque ellos realmente enseñan que a la venida del Señor en los aires todos Sus santos serán tomados para ir a Su encuentro, y el mundo dejado para pasar a través de la Gran Tribulación, y que un hombre atrevido llame a esta “bienaventurada esperanza” una herejía frente a 1 Cor. 15:51-56; 1 Tes. 4:13-18, y pasajes semejantes.  Y nuevamente, debe notarse, los “Hermanos” están en buena compañía, porque Strong no necesita ir fuera de su propia denominación para encontrar un ejército de honrados siervos de Cristo que creen como los “Hermanos”, en un “rapto secreto”. Pero para nuestra comprensión cómo un hombre, o grupo de ellos, con un átomo de verdadero amor por el Señor y Su pueblo, puede deliberadamente designar como herejes a compañeros creyentes cuyas vidas son usualmente fragantes con las gracias de Cristo, que defienden inflexiblemente la inspiración de toda la Biblia, simplemente porque ellos tienen vistas diferentes sobre la profecía. Strong evidentemente no cree en un rapto secreto de los santos, sino solo en la venida del Señor en juicio al fin del siglo. Los “Hermanos” no lo designarían a él como un hereje por esto, aunque ellos sienten que él ha perdido mucho por sus defectuosas vistas. Los mismos comentarios generales se aplican a la última acusación de herejía_ gratuitamente lanzada sobre los “Hermanos” por el mismo Strong.

(10)         La venida pre-milenial de Cristo. Es verdad que los “Hermanos”, sin ningún credo, han aprendido de las Escrituras que el descenso del Señor del cielo precederá Su reino milenial. Juntamente con una buena comunión de santos en todos los siglos desde la primera venida de Cristo, ellos están esperando por Su segunda venida.  No viendo autorización en las Escrituras para esperar un milenio antes de que Él aparezca, su espera es por Él mismo, de acuerdo a Jn. 14:3, y ellos encuentran está feliz esperanza es un poder purificador, un maravilloso incentivo para la vida y servicio cristiano. Ellos lamentan profundamente que Strong, con muchos otros, inconscientemente dice, “mi señor retrasa Su venida”. ¿No es a causa de esto que él comienza a golpear a sus consiervos y a llamarlos herejes y cismáticos? Pero sea así o no, “la venida del Señor está cerca,” y “bienaventurados los que esperan por Él.”  

Habiendo brevemente notado las acusaciones de herejía presentadas contra estos a quienes Strong llama “Hermanos de Plymouth,” consideremos ahora algunos nuevos comentarios que él ha hecho concerniente a ellos y su enseñanza. Strong cree que hay evidencia en la Biblia “de una desarrollada organización en la iglesia del N. Testamento, de la cual,” dice él, “solo el germen existía antes de la muerte de Cristo.”  Él primeramente intenta trazar esto citando los diferentes nombres usados para denotar a los hijos de Dios o seguidores de Cristo, como “discípulos” en los evangelios; (y en los hechos, aunque él pasa por alto esto) después en las epístolas, como “santos,” “hermanos,” “iglesias.” Esto, él piensa, prueba claramente que la iglesia no es exclusivamente un cuerpo espiritual, destituido de toda organización formal y unida solo por la relación mutua de cada creyente a su Señor.”

Mientras este argumento no es claro, uno puede rápidamente admitir que su conclusión es correcta en alguna medida; porque ciertamente la iglesia no es lo que él describe, ya sea vista como el cuerpo de Cristo, o como expresada “por iglesias o asambleas locales. La sola asamblea de Dios” consiste de todos los creyentes bautizados por el Espíritu Santo en un cuerpo. De esto Strong no sabe nada.  No se trata aquí de una cuestión de estar “unidos solo por relaciones mutuas de cada creyente hacia su Señor;” esta no es la doctrina de Pablo acerca de la iglesia, tampoco es lo que los “Hermanos” sostienen. Ellos creen que antes de Pentecostés los creyentes eran individualmente todos hijos de Dios, todos poseedores de la vida eterna, todos atados para el cielo, y esperando por “la promesa del Padre”; y sobre el cumplimiento de esta promesa, algo completamente nuevo fue formado, el Espíritu Santo habiendo venido sobre ellos, Él bautizó a creyentes judíos y gentiles en un cuerpo. Esta es la unidad del Espíritu, y a este cuerpo pertenece cada creyente.  No hay personas no salvadas en ello.

Pero cuando los creyentes se reúnen localmente, es evidente que algunos entre ellos pueden no ser reales, y cuando manifestado esto hace necesaria la disciplina. Esto como hemos visto, está conectado con otro aspecto de la iglesia_ como la “casa de Dios,” no como el “cuerpo de Cristo.”

“Cuando Strong intenta mostrar que los “Hermanos” sostienen en cuanto a esto, su predispuesto pensamiento arroja todo en confusión. El sigue y dice: “la iglesia, sobre esta vista, como citado arriba, en cuanto a lo que concierne a los vínculos exteriores, es solo un agregado o conjunto de unidades aisladas. Estos creyentes que por casualidad se reúnen en un tiempo particular, constituyen la iglesia de ese lugar o tiempo. Esta vista es sostenida por los Amigos y por los Hermanos de Plymouth. Esto ignora la tendencia a la organización inherente en la naturaleza humana, confunde la iglesia visible con la invisible, y está directamente opuesto a las representaciones de las Escrituras de la iglesia visible como abarcando a algunos que no son creyentes.  Hech. 5:1-11_ Ananías y Safira_ muestra que la iglesia visible comprende a algunos que no son creyentes verdaderos. 1 Cor. 14:23_’si por tanto toda la iglesia de reuniese en un lugar, y todos hablan lenguas, y entran incrédulos, ¿no dirán ellos que estáis locos?’ Aquí, si la iglesia ha sido una asamblea no organizada, los visitantes que entraban habrían formado parte de ésta.  Fil. 3:18_ ‘porque por ahí andan muchos, de quienes digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo’…Los Hermanos de Plymouth  tienen desagrado de  organizaciones de iglesia, por temor de venir a ser maquinas; ellos tienen desagrado de ministros  ordenados, por temor a que ellos vengan a ser obispos; ellos se oponen a orar al Espíritu Santo, porque  Él fue dado en Pentecostés, ignorando el hecho que la iglesia después de Pentecostés  oraba así” Entonces  Strong cita Hech. 4:31 ¡como un texto de prueba!  He citado extensamente, para que su argumento pueda ser conectado. Pero uno está apenado por el uso irrelevante que él hace de las Escrituras para probar lo improbable.

Los Amigos pueden hablar por si mismos; pero en cuanto a aquellos a quienes Strong llama “Hermanos de Plymouth”, digo sin dudar, que él (a causa de ignorancia o malicia_ de lo primeo, estoy seguro) representa erradamente su enseñanza.

La iglesia nunca puede ser un “agregado o conjunto de unidades aisladas”, porque todos los creyentes están unidos en un cuerpo por el Espíritu, como hemos visto. ¿No ha aprendido esto nunca Strong? ¿No conoce nada del gran “misterio” que ha sido la carga del ministerio del apóstol Pablo? ¿No ha leído jamás 1 Cor.12 o Efes. 3 y 4, o Col. 1 y 2?  Sería bueno para él considerar estas escrituras si él honestamente desea conocer lo que los “Hermanos” sostienen en cuanto a la iglesia.  Los creyentes en todo lugar constituyen la iglesia como el cuerpo de Cristo.  Todos los creyentes en un lugar dado_ ya sea reunidos o no_ constituyen la iglesia de Dios en ese lugar. Dondequiera que dos o tres se reúnen a Su nombre nuestro Señor concede Su presencia (Mt.18:20). ¿Qué más podría desearse? ¿Nos dará algo mejor una organización formal?  Cristo en medio es suficiente para cada emergencia. Es verdad que los “Hermanos” se preocupan muy poco acerca de “las tendencias a la organización que son inherentes a la naturaleza humana.”  Hay muchas otras cosas inherentes a la naturaleza humana que debemos buscar gracia para juzgar y mortificar.  ¿Pero no ha organizado ya Dios Su asamblea? La iglesia es una organización divina; cada miembro es puesto en su lugar por Dios mismo. ¿Puede el hombre mejorar eso?

Como hemos dicho, cuando los creyentes se reúnen localmente, personas no reales pueden estar entre ellos. Los tales pueden introducirse y “apacentarse sin temor” pero ellos están solo en la asamblea en su aspecto exterior_ ellos no están en el cuerpo de Cristo.

En cuanto a Ananías y Safira, ¿tiene Strong información que no ha sido dada a otros? ¿Está él absolutamente seguro que ellos no eran creyentes verdaderos? Es verdad que ellos pecaron seriamente, y fueron juzgados por ello; ¿pero cuantos santos antes y desde entonces pueden tener que confesar pecados tan graves como los suyos?

1 Cor. 14:23 no tiene alcance sobre este caso, “toda la iglesia” reunida junta, y un incrédulo entra. ¿Cómo puede decirse que él es un miembro de la iglesia? Los “Hermanos” no están ocupados en edificar organizaciones, no porque tengan desagrado de ellas, o por “temor” a lo que ellos pueden llegar a ser, sino porque no encuentran escritura para esto_ solo la “tendencia inherente en la naturaleza humana,” que ellos no se atreven a sustituir por un “así dice el Señor.”

Ellos no tienen ministros humanamente ordenados porque, aunque han leído sus Biblias bien, nunca han sido capaces de encontrar un solo caso de un hombre siendo ordenado para predicar o enseñar. Si el pasaje está en el Libro, sea este presentado.  Hombres fueron ordenados para servir a las mesas y ordenados como ancianos, ¿pero dónde fueron ellos ordenados como ministros del evangelio?

En cuanto a Fil. 3:18, ¿Strong incluiría a “enemigos de la cruz de Cristo” en su iglesia? Los “Hermanos” creen que los tales “no tienen parte en esta materia.”

Se dice a los lectores que los “Hermanos” “unirían a la cristiandad por su desmembramiento, y eliminarían todas las sectas, y ellos mismos son más estrechos y amargos en su hostilidad a las sectas existentes que cualquier otra,” nuevamente encontramos completos malos entendidos en cuanto a blanco, métodos, y espíritu de aquellos a quienes él critica. Los “Hermanos” no están intentando unir ni desmembrar la cristiandad. Ellos saben demasiado bien que la unidad exterior nunca será nuevamente desplegada hasta la “venida del Señor y nuestra reunión con Él”. Mientras tanto ellos simplemente tratan de andar juntos como hermanos, reconociendo el señorío de Cristo y la presencia del Espíritu en la iglesia para guiarles a través de la palabra escrita.  Andando así, ellos no desean juzgar a otros que no ven de la misma manera que ellos, sino más bien oran por todos los hombres, y buscan manifestar la compasión de Cristo hacia todas Sus ovejas, dondequiera que se encuentren.

Debe reconocerse que algunos han mostrado un espíritu poco caritativo hacia sus compañeros santos que permanecen en las sectas, opero esto siempre ha sido condenado por los hombres espirituales entre ellos.  Uno cuyos escritos han tenido una más amplia extensión que los de otros en moldear e influenciar a sus hermanos más débiles y menos instruidos, una vez escribió, “no creo que ataques sobre algo sea nuestro camino, sino estar por la verdad en gracia.”  Este fue el espíritu de J.N. Darby, y tal será siempre el espíritu de quienes se esfuerzan por seguirlo como él siguió a Cristo.

Con solo una citación más y unos breves comentarios, este articulo ya extenso debo cerrar.

Strong dice a sus lectores que “la tendencia a organizar es demasiado fuerte en la naturaleza humana, que aun los Hermanos de Plymouth, cuando ellos se reúnen regularmente, caen en una organización sino formal, una informal: ciertos maestros y líderes son tácitamente reconocidos como oficiales del cuerpo; comités y reglas son usados inconscientemente. Aun uno de sus propios escritores, C.H. Mackintosh, habla de ‘la tendencia natural a asociarse sin Dios_ como en la asociación en Sinar o la confederación de Babel de Gén.11.  Que desean edificar un nombre sobre la tierra. La iglesia cristiana es la asociación señalada por Dios para tomar el lugar de todas estas; entonces Dios confundió las lenguas en Gén. 11 (juicio); da lenguas en Hech.2 (gracia), pero una lengua es hablada en Apoc.7 (gloria).”

A los aptos comentarios de C.H.M.  Añadimos sinceramente “Amén” y estamos asombrados de que Strong pudiese citar tales palabras y no ver cuán bien estas responden a su propia objeción de la posición de los “Hermanos.”  Esta es realmente siempre la tendencia de la naturaleza humana_ aun en personas salvadas e iluminadas_ el confederarse, y buscar por medio de la organización humana cumplir lo que se haría mucho mejor en simple obediencia a la palabra de Dios.  Indudablemente los “Hermanos,” también han fallado en esta misma cosa.  Pero ¿fracaso en actuar sobre un principio justo invalidaría o viciaría el mismo principio? Ciertamente que no. A C.H. Mackintosh, ya referido, un hombre una vez le dijo: “¿no sabe que…el ministro, está predicando contra los Hermanos”? A lo cual C.H.M. respondió, “Dele mis saludos, y dígale que yo estoy haciendo los mismo en el local de los Hermanos.  Solo que él está predicando contra sus principios, y yo contra sus prácticas.”

Como reunidos al nombre de Cristo, los “Hermanos” con gratitud aceptan todo ministerio espiritual y buscan reconocer los dones dados a la iglesia por el ascendido Cristo.  Y mientras ellos se inclinan a la enseñanza del Espíritu Santo ellos encuentran que no tienen necesidad de una organización humana, ni de reglas hechas por los hombres, considerando que ninguna eventualidad puede producirse para la cual no se haya provisto en el Libro.  Ellos no demandan perfección, sin embargo, lamentan su bajo estado, deseando gracia diaria para entrar más plenamente en el pensamiento de Cristo, y ser santificados por la verdad.

Que sus compañeros creyentes y miembros del cuerpo de Cristo puedan encontrar la misma bendición, es su sincero ruego.

                                                                                                   H. A. IRONSIDE.